¿Las madres tienen un hijo favorito?

Hay un ‘mito’ que dice que todos los padres tienen un hijo favorito. Algo que, por ejemplo, les hace valorar más unos regalos para el Día de la Madre que otros. Pero ¿es cierto? Aquí vamos a centrarnos en un asunto que da mucho que hablar.

Un estudio desvela que todas las madres tienen un hijo preferido

Da igual a que madre le preguntas. Todas ellas te van a decir que quieren a sus hijos por igual. Esta es la afirmación que los investigadores Jeffrey Kluger y Katherine Conger de la Universidad de California han tratado de desmontar.

Para ello, ambos investigadores, que centran su actividad en la disciplina de Desarrollo Humano y Estudios Familiares, estudiaron durante tres años a casi 400 familias. Los datos obtenidos fueron muy claros: el 70 % de las madres no pueden evitar sentir predilección por uno de sus hijos. Y, generalmente, este es el mayor.

¿Implica esto que el restante 30 % quiere a todos sus hijos por igual? No. De hecho, ambos se atreven a asegurar que las madres que dicen esa frase mienten. Sin embargo, el contexto en el que se produce el embarazo, el nacimiento y la educación del niño puede hacer fluctuar ese favoritismo.

Pero ¿por qué las madres tienen un hijo favorito?

Según los investigadores, se trata de un mecanismo natural enfocado a preservar la supervivencia de la especie. Lo catalogan como “un acto biológico y narcisista” en el sentido de que todas las madres sienten la necesidad de replicarse a sí mismas dentro de las futuras generaciones.

Evidentemente, esa expectativa se vuelca en mayor medida en el primogénito o, en su defecto, en el vástago más saludable. Esto último es otro hecho importante ya que tiene que ver con su éxito reproductivo en el futuro. La expectativa de que el hijo mayor sea el primero en proporcionar nietos a la familia es obvia también.

¿Tiene este favoritismo algún impacto sobre la vida familiar?

Todo esto lleva a que el hijo mayor perciba un trato de favor respecto a aquellos que le siguieron. Es obvio que esta circunstancia tiene un impacto en la relación entre los hermanos. Es habitual que se enfrenten entre ellos por acaparar la atención de las madres.

Pero, al contrario de lo que se podría imaginar, el favoritismo por uno de los hijos no suele ser positivo a largo plazo. De hecho, la preferencia materna y la depresión son conceptos que van de la mano. ¿El motivo? No es extraño que el primogénito sienta la obligación de tener que ocuparse de su madre en el futuro, y que esta desemboque en un sentimiento de culpa si no es capaz de hacerlo.

Dicho esto, es responsabilidad de cada madre hacer que sus hijos se sientan queridos por igual en cada situación. No importa si se trata de realizar una tarea conjuntamente o a la hora de simular sorpresa al recibir los pertinentes regalos para el Dia de la Madre. Solo así crecerán psicológicamente sanos.

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